
Absorción inmobiliaria: por qué el promedio histórico engaña
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Leer análisis →No hay tarifa única y desconfíe de quien la ofrezca. Explicamos las seis variables que determinan el costo de un estudio, qué encarece y qué no, y cómo comparar dos propuestas que parecen iguales pero no lo son.
Es la primera pregunta de casi toda conversación y la que ninguna consultora contesta en su sitio. Vamos a contestarla con la precisión que permite: no existe una tarifa única, y quien le dé un número antes de conocer su proyecto está cotizando otra cosa.
Lo que sí se puede explicar es de qué depende, para que compare propuestas con criterio y no por el total.
Es la variable dominante. No es lo mismo levantar 12 desarrollos comparables en un corredor que 80 en una zona metropolitana completa. Cada proyecto censado implica una visita, una entrevista con el asesor comercial y la verificación del inventario y la condición vigente.
Si dos propuestas difieren mucho en precio, aquí está casi siempre la diferencia. Pregunte siempre: ¿cuántos desarrollos van a visitar y con qué criterio los eligieron?
Un estudio de un corredor no cuesta lo mismo que uno de una zona metropolitana, y no por el área sino por el desplazamiento y por la cantidad de submercados que hay que caracterizar por separado.
La vivienda vertical y horizontal tiene la base más desarrollada y por tanto el levantamiento más eficiente. Terrenos, industrial, comercial y corporativo exigen levantar información que no está publicada en ningún lado, y eso cuesta más tiempo de campo.
Un reporte de oferta comparada es un ejercicio distinto a un estudio que además modela demanda potencial, corre escenarios de precio y ritmo, y entrega un modelo financiero con TIR y VPN. Los dos son legítimos; responden preguntas distintas.
Un reporte de mercado describe una zona. Una inteligencia de mercado parte de su terreno y responde qué construir ahí, a qué precio y con qué mezcla. La segunda incluye la primera y agrega el trabajo de definición de producto.
Un corte único es más barato que un seguimiento. Si el proyecto va a estar en el mercado tres años, el monitoreo trimestral cuesta más al inicio y menos por corte.
Vale la pena decirlo, porque son cosas que a veces se cobran:
Es el punto práctico. Dos cotizaciones con precios muy distintos suelen estar ofreciendo trabajos distintos. Antes de comparar totales, compare esto:
Una propuesta que no dice cuántos desarrollos va a censar no es una propuesta: es un presupuesto.
Sin poner tarifas —porque cada alcance es distinto— sí sirve una referencia de proporción:
Puesto en perspectiva: el costo de un estudio suele representar una fracción muy pequeña del presupuesto de un desarrollo. La comparación relevante no es contra el ahorro de no hacerlo, sino contra el costo de definir mal el producto y descubrirlo con la obra en marcha.
Una sesión inicial sin costo para entender el proyecto, el predio o la pregunta. De ahí sale una propuesta técnica y económica que define la zona de estudio, el universo a censar, los entregables y el calendario. En un plazo máximo de 48 horas.
Si el alcance no corresponde a lo que necesita, se lo decimos en esa primera sesión. Un estudio que no responde la pregunta correcta es caro a cualquier precio. Consulte qué integra nuestro estudio de mercado inmobiliario.

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