Factibilidad comercial
Demanda efectiva, competencia, precios, absorción, inventario y participación alcanzable.

Probamos si el producto, el precio, el ritmo y la estructura financiera pueden convivir en un mismo proyecto antes de comprometer más capital.
La factibilidad inmobiliaria no consiste en hacer que una hoja de cálculo cierre. Primero debe demostrar que los supuestos comerciales tienen sustento: quién compra, contra qué oferta compara, cuánto paga y a qué ritmo puede absorber el mercado.
Después integramos etapas, ingresos, costos, financiamiento e impuestos en escenarios comparables. La sensibilidad muestra qué variables explican el riesgo y dónde existe margen de maniobra.
Demanda efectiva, competencia, precios, absorción, inventario y participación alcanzable.
Ingresos, costos, calendario, flujo, financiamiento, TIR, VPN y retorno sobre capital.
Caso conservador, base y optimista; cambios en precio, ritmo, costo, etapa y apalancamiento.
Condiciones mínimas, riesgos críticos, mitigantes y recomendación go, ajustar o no-go.
Construimos el ritmo y el precio desde evidencia, no desde una meta financiera.
Integramos programa, etapas, costos, ingresos, crédito y capital.
Probamos retrasos, menor precio, mayor costo y absorción más lenta.
Definimos umbrales, riesgos y acciones necesarias para avanzar.
Una rentabilidad atractiva en el escenario base no basta. El proyecto debe resistir variaciones razonables y mantener liquidez durante el ciclo de venta.
El modelo se entrega con supuestos identificables para que el cliente pueda revisarlo, actualizarlo y defenderlo ante sus órganos de decisión.
La comercial prueba demanda, producto, precio y absorción; la financiera integra esos supuestos con costos, calendario, deuda, capital y retornos.
La TIR expresa la tasa de retorno del flujo; el VPN mide valor creado a una tasa de descuento definida. Ambos deben leerse junto con riesgo y liquidez.
Es una recomendación explícita para avanzar, ajustar o detener el proyecto según condiciones y umbrales previamente definidos.
Sí. Auditamos fórmulas, supuestos comerciales, calendario, escenarios y sensibilidad, y documentamos los cambios recomendados.
No. Reduce incertidumbre y hace visibles los riesgos; el desempeño final también depende de ejecución, financiamiento y cambios de mercado.
La sesión inicial permite definir el activo, la pregunta, la cobertura, el plazo y el alcance más eficiente.
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